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Braulio - Qué tentación


Acabamos de hacer el amor
y duerme en mis brazos,
tiene ahora la misma expresión
de un niño dormido;
una leve sonrisa de paz
se detuvo en sus labios,
quién diría que a la hora de amar
esos mismos labios
pueden ser tan sabios, sí.

Acabamos de hacer el amor,
y ya la deseo,
sé que ahora está lejos de mí,
que huyó con Morfeo,
tengo celos de verla escapar
con el dios de los sueños,
va flotando en la dimensión
donde él es el dueño,
el más celoso dueño, sí.

Ay, qué tentación,
qué ganas de volverla amar,
de rozar dulcemente hasta abrir en
un beso sus labios.

Pero qué tentación,
qué ganas de volverla a amar,
y tratar de encender otra vez
la pasión en sus ojos.

No me muevo por no desgarrar
lo que vive en sus sueños,
ya tiempo habrá,
qué bella está
así dormida.

Acabamos de hacer el amor
y duerme en mis brazos,
tiene ahora la misma expresión
de un niño dormido;
una leve sonrisa de paz
se detuvo en sus labios,
quién diría que a la hora de amar
esos mismos labios
pueden ser tan sabios, sí.

Ay, qué tentación,
qué ganas de volverla amar,
de rozar dulcemente hasta abrir en
un beso sus labios.

Pero qué tentación,
qué ganas de volverla a amar,
y tratar de encender otra vez
la pasión en sus ojos.

No me muevo por no desgarrar
lo que vive en sus sueños,
ya tiempo habrá
para volverla amar,
mejor no la despierto,
también la puedo disfrutar
así dormida.

Ay, qué tentación,
qué ganas de volverla amar,
de rozar dulcemente hasta abrir en
un beso sus labios.

Pero qué tentación,
qué ganas de volverla a amar,
y tratar de encender otra vez
la pasión en sus ojos.

Ay, qué tentación...