Quebrada XVIII
|
|
"Ah, también el arpa... pero no pudieron robarme la música". Ayer le robaron la música. Le hurtaron la voz, el canto, el bandoneón y el tango. La desnudaron de lo último que la mantenía cerca del mundo. Ahora su camino se estrecha. Pasará alguna noche por su filtro despojada de la melodía, del sol, del afecto, de ser. Ella rota en trocitos pequeños va hacia el olvido.
|