Quebrada V
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Último domingo con amor, ¿sin amor? con no-amor. ¿Quién era? Sentía que salía por el occidente cada amanecer. Las noches se retrotraían al brillo diurno. Su tacto poseía la sensible flor, lloraba en cautiverio. ¿Quién hundió la rutina? ¿Quién ahuyentó los sueños? Allí quieta, sumisa ante el terror a la soledad, sentó fragancias, la piel se volvió pétalos secos ante la incalculable denigración que la aturdía... sus huesos una raíz estéril.
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