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PADRE NUESTRO
QUE ESTÁS EN EL CIELO
Señor...
Yo no quiero tenerte tan lejos...
te necesito aquí... a mi lado...
A veces la vida es tan dura, que se te olvida mirar al Cielo...
y cuando un día decides mirar, no ves las estrellas, sólo nubarrones...
Tal vez, Señor, necesitamos volver a soñar...
dejar volar cada noche nuestra imaginación...
y subir a una estrella para contemplar los problemas del mundo...
Tal vez entonces pueda yo rezar así:
Padre mío, que estás junto a mí...
dame tu mano y andemos entre los hombres...
abracemos a quien lo necesite...
escuchemos a quien lo necesite...
curemos a quien lo necesite...
y líbrame de flaquear...
Amén |