Los diez mandamientos del cansado

Se nace cansado y se vive para descansar.

Ama a tu cama como a ti mismo.

Si ves a alguien descansando, ayúdalo.

Descansa de día para que puedas dormir de noche.

El trabajo es sagrado, ¡no lo toques!

Aquello que puedas hacer mañana, no lo hagas hoy.

Trabaja lo menos que puedas, lo que tengas que hacer que lo haga otro.

¡Calma!, nadie murió por descansar.

Cuando sientas deseos de trabajar, siéntate y espera que se te pase.

Si el trabajo es salud, que trabajen los enfermos.