Primero construiría su autoestima, y la casa después.
Pintaría más con el dedo y lo apuntaría menos.
Apartaría mis ojos del reloj y lo miraría más.
Me preocuparía menos por saber y sabría preocuparme más.
Haría más caminatas y haría volar más cometas.
Dejaría de jugar a ser serio y jugaría seriamente.
Correría por más campos y observaría más estrellas.
Daría más abrazos y menos retos.
Sería mucho menos firme y afirmaría mucho más.
Pondría como modelo no tanto el amor al poder, como el poder del amor. |