¿Quieres que tu hijo sea un delincuente?

No le niegues nada. Así crecerá convencido de que el mundo le debe todo.

Si dice tonterías, ríete. Así creerá que es muy gracioso.

No le des apoyo espiritual. Cuando sea grande elegirá solo.

No le digas nunca "eso está mal". Así cuando lo detengan por el robo de un auto, creerá que la sociedad lo persigue.

Recoge todo lo que tira. Así creerá que todo el mundo está a su servicio.

Déjalo leer cualquier cosa. Así su espíritu se llenará con cualquier torpeza.

Discute en pareja delante de él. Así crecerá creyendo que la familia es una sociedad inútil.

Dale mucha plata. Así nunca creerá que el dinero se gana trabajando.

Haz todo lo que él quiera. De lo contrario, puedes frustrarlo.

Dile siempre que tiene la razón. Así se convencerá que los profesores, la gente y la ley sólo le desean el mal.

Así cuando tu hijo sea un desastre, podrás decir: "hice todo lo posible para educarlo bien". Sin duda, tú como padre, te habrás preparado una vida desgraciada.