Cuando entre a la escuela el primer día...
Cuando ame por primera vez...
Cuando ame y no me amen...
Cuando con el sol, la música y el brillo, me olvide de llamarte...
Cuando me muerda el dolor y pronuncie tu nombre sin palabras...
Cuando lleguen cada uno de mis hijos...
Cuando crezcan y se marchen...
Cuando sea Navidad...
Cuando me rodee mucha gente y esté sola...
Cuando las ausencias vayan pesando más que las presencias...
Y cuando debas irte, mamá, burlemos al destino,
quédate conmigo para siempre... escondida en los pliegues de mi alma. |