Mamá

Mamá:

Hoy quiero darte las gracias por todas aquellas pequeñas cosas que hiciste por mí a lo largo de tu vida...

Gracias... por haberme admitido en tu cuerpo durante 9 meses, por haber compartido conmigo tu espacio, tu aire y tu mundo y por haber soportado valientemente todo el dolor que en su momento implicó para ti darme la vida.

Gracias... por tu tiempo y atenciones mientras fui un bebé indefenso, por tus miles de cuidados, por alimentarme pacientemente cada día.

Gracias... porque a medida que fui creciendo siempre estuviste a mi lado, aun cuando yo no deseaba que estuvieras ahí, por tu útil consejo en los momentos difíciles y por todas las veces que callaste para que yo aprendiera con tu silencio.

Gracias... por enseñarme el amor a la lectura, porque gracias a eso crezco día a día, gracias por tu enorme fe en Dios, por inculcarla en mí desde pequeña, y porque siempre actuaste congruentemente con esa fe, aun en los momentos más difíciles de tu vida.

Gracias... por enseñarme a dar, a compartir, sin importar si la otra persona merecía recibir o no, porque con tu ejemplo aprendí a cuidar de los demás y a procurarles siempre lo mejor. Gracias también por enseñarme a escuchar, a veces eso ayuda más que todo el oro del mundo.

Gracias... por darme tu mano cuando lo necesité, por estar siempre cerca y aun así permitir que tomara mis propias decisiones, mis propios riesgos.

Gracias... por dejarme decidir, por respetar mis decisiones, por estar ahí cuando tuve descalabros.

Gracias... porque hoy, aunque ausente, tu recuerdo me acompaña, me guía, y me da fuerzas en los momentos difíciles.

Gracias... por ser mi madre, eres es el ser más maravilloso que he conocido, no tengo palabras para agradecerle a Dios el que me haya permitido ser tu hija y todo el tiempo que nos permitió estar juntas.



Para todos aquellos que, como yo, ya no tienen a su mamá a su lado, deseo que la recuerden con tanto cariño como yo, agradeciendo todas aquellas pequeñas cosas que nos dio y que hoy viendo hacia atrás son los más grandes y bellos recuerdos que tengo. Y para todos aquellos que aún cuentan con la dicha de tenerla a su lado, para que gocen cada instante que comparten con ella y para que le expresen cuánto la aman.

Esto es algo que le escribí a mi madre hace 10 años, apenas unos meses después de su funeral; por desgracia nunca alcancé a decírselo en persona, ni a agradecerle todo lo que había hecho por mí, espero que ustedes nunca lleguen a decir lo mismo.

Martha Carranco