Las madres están más arriba

Sé tú el constructor, crea, configura. Sé la estampa de tu tiempo, el soporte de tu momento, el sembrador de tu mundo.

Yo estaré más arriba, siempre junto a ti.

Porque las madres tienen una raíz tan larga que siempre saben cómo llegar al hijo; tienen un tallo tan fuerte que las espinan no lo secan. Esa lucecita encendida para cada hijo no se les apaga nunca.

Yo estaré arriba, como un espejo donde siempre te estará mirando mi corazón.

Arriba, donde siempre me podrás encontrar en una estrella.

Arriba, donde las nubes se abren para dejarme pasar a sonreírte.

Es la ventaja que tienen las madres y que ni Dios mismo ha osado discutir: las separa de los hijos, pero no les quita el amor.

¡Sólo las mueve, y las pone más arriba!