Apertura
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La verdad no entra si no la han invitado. Es su costumbre respetar el libre albedrío. Si mantienes cerradas las puertas de tu mente y corazón, la magia de la vida no te alcanzará. Te sentirás solo y atrapado. Serás un navegante del aburrimiento y la rutina. Abre tu mente. Por todas las direcciones te asaltarán los maestros. Y cada uno de ellos te dará una valiosa lección. ¿No enseñan las hormigas orden y tenacidad? Quita los escombros, haz un espacio y disponte a recibir. Permítele al amigo, al enemigo, al extraño, al presumido, al parco, al bohemio, al parlanchín, al que parece extraviado e ignorante, que te digan lo que tienen que decirte. Que escriban con su tinta en una de tus páginas. Que te ayuden a desenredar tus dudas. Abre tu mente. Ábrete a todo y a todos, sin discriminaciones ni desprecios. No te conviertas en cobrador de multas. No hay seres mejores ni peores, sino abiertos o cerrados. Todos tienen prendas que enriquecerán tu alma. Si quieres llenar tus arcas de tesoros, si quieres vivir siempre en luna llena, rompe la muralla del orgullo, y acepta que no sabes. Abre tu mente. extraído de "El mensaje de los maestros" |