Si uno de los dos

Antes de explicarte algunas cosas, amor mío, quiero que sepas, que en el amor, como en la guerra, no hay nunca vencedores, ni vencidos...

Si uno de los dos pierde, los dos perdemos, si uno de los dos gana, los dos ganamos.

Cada fracaso mío te pertenece; cada victoria tuya me llena el alma. Si uno de los dos ama, los dos amamos, si uno de los dos odia, los dos odiamos. Es enemigo mío quien te lastima, y aquél que me hace daño es tu enemigo.

No es solamente tuya tu sonrisa, no, ni únicamente mía mi tristeza; no es totalmente tuyo tu destino, no es del todo mío mi camino, no eres dueña de tu vida, como yo tampoco soy dueño de mí mismo...

Desde que nos amamos, amor mío, lo tuyo es mío, y lo mío, es tuyo, tuyo y mío, como tiene que ser...

La lluvia cae sobre nuestro techo, así como el sol entra en nuestra casa, el dolor a veces comparte nuestra mesa, pero cuánto amor comparte nuestra cama... Si la vida es buena conmigo, no lo dudes, será buena contigo.

Que quede bien claro: si uno de los dos pierde, los dos perdemos; si uno de los dos gana, los dos ganamos...