El tiempo que hemos
convivido juntos
nos ha cambiado,
hoy somos otros.
Atrás quedaron los años mozos,
hemos ido envejeciendo juntos,
pero todo esto, en vez de
acercarnos más, nos ha alejado.
Ya no hay charla sobre hijos,
ni trabajo, no hay planes
ni sueños en conjunto,
somos un par de extraños.
Hace largo tiempo que dejamos
de ser aquéllos con quienes
el amor y la pasión iban de la mano
a todas partes.
¿Quién eres tú?
¡Que ya no veo a la misma
en tu mirada!
¿Podremos salvar algo?
¡Por supuesto!
¡Hola!
Bienvenida, amada desconocida,
que me dio su tiempo y edad,
hijos y atenciones... Dime, ¿quién eres?
Si nos pudimos amar
cuando todo era incertidumbre,
creo que ahora lo que hay que
hacer, es remover esas discretas
brasas.
¡Por fin solos!
Ya cumplimos nuestro papel,
con los hijos y con la vida.
Es tiempo de reanudar
lo nuestro, desde el momento
que empezamos a compartirlo.
¡Hora de proseguir nuestro romance!
¡Tiempo de conocernos quienes somos hoy!
¡Tiempo de festejar toda esta vida en compañía!
¡Tiempo de amarnos en nuestros años viejos!
¡Tiempo de vivir nuestro futuro solos,
y de compartir todos nuestros recuerdos!
Sergio Pérez Castañeda
|