Echarte en falta

Si tú me faltaras, ¿qué sería yo sin ti? Tristeza, pena, dolor, un espíritu sin ilusión, un alma sin esperanza... Pero tendría que seguir viviendo aunque las ganas me faltaran.

Porque aún sintiéndome vacía, aún no teniendo deseo de nada, aún desesperada, aún así seguiría siendo persona, madre, esposa, amiga, hija desconsolada.

Y en mi corazón, siempre tendré la dicha de haberme sentido amada.