Cada vez que te acercas

Aquí,
como un turista o un escolar,
buscando en el idioma
la expresión correcta
para desnudar sin temores
mis sentimientos más profundos.
Enredado en una telaraña
de palabras pegajosas,
debatiendo como un aficionado,
conjugando verbos, tachando,
inmerso en el universo abstracto
de la letra,
pudiendo, en cambio,
arrojarte a la cama,
y en una vorágine de caricias y besos,
convencerte sin preámbulos
de qué se trata
este retumbar violento
que salta en mi pecho
cada vez que te acercas.