Anoche

Anoche volví a encontrarme en tus ojos, en tu mirada fresca, amor, simple, transparente. Anoche, cuando creí que te perdía, que ya no podía ser, tus ojos me devolvieron la luz.

Me contaron un cuento de niños grandes, y salió un sol enorme que traspasó mi piel llenándome de calor.

Anoche, cuando pensé que nunca más, tus besos suaves y silenciosos hicieron caer lágrimas de mi alma, y sentí que no importaba. Que estabas ahí, pequeño gran hombre de mirada dulce, dando vida a mi vida, diciéndome "ya está amor, ya no llores".

Anoche volví a nacer y mis años ya no existieron. Y volví a ser adolescente, y no importó que yo no sea la mujer adecuada, porque sé que soy el amor adecuado.

Anoche, cuando tus manos tomaron las mías, sólo pensé, "no voy a dejarte ir, cielo", porque no importa lo que digan, no importa que la gente no entienda, que piensen que no soy la mujer que te conviene.

Porque grande es el amor que siento; grande es este sueño que no quiero que se escape, y si se va, alguna vez, podré decir "he amado infinitamente" y no me arrepiento.

Ya no siento miedo, amor, porque anoche, tus ojos, tu boca, tus manos, como un pájaro libre, hicieron nido en mi corazón, y la luna sonrió.