Cuando nos llega la soledad...
recordamos a las personas que nos aceptan como humanos,
no por lo que somos,
o por lo que tenemos... Y esas personas
son las que nos regalan la verdadera amistad...
A veces, cuando nos llega la soledad,
necesitamos que alguien nos escuche sin juzgarnos,
alguien que nos comprenda.
Y desde que te conocí, la soledad se fue
alejando poco a poco...
Gracias por escucharme,
gracias por comprenderme,
gracias por confiar en mí,
gracias por tu sonrisa de paz, gracias por existir...
¡Gracias por tu amistad!
|