Cada pequeño hola, cada pequeña sonrisa,
cada pequeña ayuda, es capaz de
salvar a un corazón herido.
Tú eres especial.
Hay un milagro llamado amistad.
Tú no sabes cómo ocurrió,
o cuándo empezó, pero
sabes la alegría que te trae, y percibes
que la amistad es uno de los dones más preciosos
que Dios nos concedió.
Los amigos son realmente joyas preciosas.
Nos hacen sonreír y nos animan para el éxito.
Están siempre a nuestro lado
para oírnos y elogiarnos. Tienen siempre
el corazón abierto para recibirnos.
¡Tu amistad es preciosa para mí!
|