Y qué importa
si en mis sueños no te encuentro,
este amor que llevo dentro
no se tiñe, no se borra.
Y qué importa
que ahora viva en tu cintura,
como ola sin espuma
recorro el mar de tu cuerpo.
Y qué importa,
si al final lo ocupas todo,
y me entrego a tu simiente,
y te entregas como siempre.
De tu boca,
dame más que se me agota
tu recuerdo, el último intento
de vivir en un solo cuerpo.
De tu boca,
donde emigra mi ternura,
donde apago el sol de mi hoguera,
y en la sombra un beso me quema.
Y qué importa
que la noche vista a oscuras,
si tu rostro, en vez de luna,
mi cuarto menguante alimenta.
Y qué importa
que la brisa se desnude,
si tu amor sopla de golpe,
y me arrastra en una nube.
Y qué importa,
si al final lo ocupas todo,
y me entrego a tu simiente,
y te entregas como siempre.
De tu boca,
dame más que se me agota
tu recuerdo, el último intento
de vivir en un solo cuerpo.
De tu boca,
donde emigra mi ternura,
donde apago el sol de mi hoguera,
y en la sombra un beso me quema.
De tu boca,
dame más que se me agota
tu recuerdo, el último intento
de vivir en un solo cuerpo.
De tu boca,
donde emigra mi ternura,
donde apago el sol de mi hoguera,
y en la sombra un beso me quema,
dame más que se me agota,
dame más que se me agota. |