Una mujer desnuda y en lo oscuro
tiene una claridad que nos alumbra,
de modo que si ocurre un desconsuelo,
un apagón o una noche sin luna,
es conveniente y hasta imprescindible
tener a mano una mujer desnuda.
Una mujer desnuda y en lo oscuro
genera un resplandor que da confianza,
entonces dominguea el almanaque,
vibran en su rincón las telarañas,
y los ojos felices y felinos,
miran, y de mirar nunca se cansan.
Una mujer desnuda y en lo oscuro,
es una vocación para las manos,
para los labios es casi un destino,
y para el corazón un despilfarro.
Una mujer desnuda es un enigma,
y siempre es una fiesta descifrarlo.
Una mujer desnuda y en lo oscuro,
genera una luz propia y nos enciende:
el cielorraso se convierte en cielo,
y es una gloria no ser inocente.
Una mujer querida o vislumbrada,
desbarata por una vez la muerte.
Una mujer desnuda y en lo oscuro,
tiene una claridad que nos alumbra,
de modo que si ocurre un desconsuelo,
un apagón o una noche sin luna,
es conveniente y hasta imprescindible
tener a mano una mujer desnuda. |