Al barrilete de mi alma
le falta un destino,
y entre el gris y el azul,
para ver el trasluz,
necesito tu hilo.
Sé que a partir de tu boca
vendrá la propuesta,
y si llego a tu piel,
con mis labios con sed,
ya tendrás la respuesta.
Entre el gris y el azul
en el medio estás tú,
enamorándome,
y en tu fuego fatal
hay azúcar y sal,
erotizándome.
Entre el gris y el azul
no hay más nadie que tú,
enamorándome,
entre el gris y el azul
ya el delirio eres tú,
excitándome.
Al barrilete de mi alma
lo dejo a tu alcance,
y en su claro papel,
sólo espera tu piel
escribiendo un romance.
En el momento sagrado
que dice tu cuello,
una entrega total
y ese instinto animal
llevaré hasta tu cuerpo.
Entre el gris y el azul
en el medio estás tú,
enamorándome,
y en tu fuego fatal
hay azúcar y sal,
erotizándome.
Entre el gris y el azul
no hay más nadie que tú,
enamorándome,
entre el gris y el azul
ya el delirio eres tú,
excitándome.
Entre el gris y el azul
no hay más nadie que tú,
enamorándome,
entre el gris y el azul
ya el delirio eres tú,
excitándome.
No hay más nadie que tú,
(no, no, amor),
no hay más nadie que tú,
(no, no, amor),
no hay más nadie que tú,
(entre el gris y el azul),
amor,
entre el gris y el azul
no hay más nadie que tú.
No hay más nadie que tú,
(no, no, amor),
no hay más nadie que tú,
(no, no, amor),
no hay más nadie que tú... |